viernes, 24 de septiembre de 2010

Presentación y Primera Reflexión

"Creatividad es la producción de una idea, un concepto, una creación o un descubrimiento que es nuevo, original, útil y que satisface tanto a su creador como a otros durante algún periodo".

Según la Real Academia de la Lengua Española, se define "creativo" como aquel profesional encargado de la realización de una campaña publicitaria.

En este caso, la etimología de la RAE se me queda un poco corta en cuanto a amplitud de significado. En numerosas ocasiones hemos podido observar el fracaso de campañas publicitarias debido a su escasa creatividad o a que su originalidad no ha sido aceptada por el público objetivo, por tanto, esos "creativos" deberían reconsiderar ese calificativo que tantas connotaciones positivas ofrece.

Cualquier persona con cierta capacidad intelectual es capaz de inventar slogans o participar en una lluvia de ideas pero no todo hijo de vecino es capaz de llevar a cabo una capaña que logre el éxito publicitario.

A estas alturas ya estamos cansados de leer, oir y/o ver inserciones en prensa, radio y/o televisión que nos provocan una serie de emociones y sentimientos; desde risa y simpatía hasta repulsa o vergüenza... Todo lo que nos transmite la publicidad es analizado por nuestra mente y transformado en un determinado sentimiento que posteriormente genera un recuerdo.
Las empresas desean permanecer en la retina de su público objetivo y para ello tienen que captar su atención y es en ese intento de originalidad donde muchas agencias han fallado, en la mayoría de los casos por no haber tenido en consideración uno o varios aspectos referentes a su mercado objetivo o al entorno.

Por otro lado, los presupuestos que se manejan para la realización de campañas publicitarias me parecen en ocasiones excesivos desde un punto de vista moral y de asignación social de recursos... Aún sin tener experiencia en el sector publicitario estoy casi convencido de que si una campaña con un presupuesto incial millonario fracasa, ese dinero se da por perdido ya no solo porque no se consiga rentabilizar si no porque ha caído en saco roto.

En este blog analizaré sin piedad algunas de las campañas publicitarias más destacadas del momento; sobre todo esas que nos taladran los oidos y la vista en la televisión, en las marquesinas del Metro o hasta en el cine; esas que son más desagradables que el torno de un dentista sobre las muelas.
Aunque siempre es interesante dejar sitio a las ideas innovadoras y que realmente merecen la pena, por aportar valores e ideas útiles para la sociedad.

En mi opinión, la publicidad es un instrumento muy valioso que poseen las empresas para poder posicionarse en el mercado de la forma en que desee y lo más interesante es que no siempre el éxito es proporcional a la cantidad de recursos que se invierta en la campaña; el ingenio muchas veces es la mejor inversión. Además, a diferencia de lo que mucha gente piensa, la publicidad solo es una ventana a un producto o servicio, no tiene entidad suficiente como para vender nada, simplemente estimula el proceso de decisión de compra o al menos lo intenta, por lo que no me valen razonamientos del tipo: " la publicidad nos crea necesidades" o "nos engaña para que compremos"

Las tendencias actuales de creatividad reivindican lo simple (Aunque a veces parece que la simplicidad es más compleja que la propia complejidad...) resaltando la marca en lugar del producto y al mismo tiempo se pretende crear complicidad con el cliente.

"Lo que hay que hacer es usar algo que todo el mundo conoce, pero mostrarlo como nunca antes se ha hecho" Michel Gondry